SOFÍA CASTAÑÓN: “LA LIBERTAD QUE TIENES EN EL PRIMER LIBRO NO LA VUELVES A TENER NUNCA MÁS”

On 16 septiembre, 2013 by Redacción Creatividad Literaria

Sofía Castañón (Gijón, 1983) ha publicado este año La otra hija (Suburbia Ediciones, 2013), último poemario que se suma PORTADA-LA-OTRA-HIJAAnimales interiores (Premio Asturias Joven 2006), Últimas cartas a Kansas (Premio Poesía Joven Pablo García Baena 2007), Tiempu de render (Premio Nené Losada Rico 2009), Destruimientu del Xardín o La Noche así (Ya lo dijo Casimiro Parker, 2012). “O” porque hay más, la mayoría en asturiano. ¿Razón?, si es que tiene que haber razón: Me puedo enamorar mucho más de las palabras en asturiano, y eso en poesía es un puntazo.

Compagina esta actividad poética, a la que no quiere convertir en profesión porque le resta verdad, con su trabajo en la productora audiovisual Señor Paraguas y con participaciones en talleres de escritura creativa en los que, cuando toca hablar de poesía,enseño a perderle el miedo a la forma del poema”. Hablando de aprender, aquí relata lo que aprendió en la Residencia de Estudiantes de Madrid cuando allí estuvo becada y también de lo que le queda por aprender: “Tengo que leer más, que escuchar más y que pensar más”.

Palabra de quien, confiesa, en el cole no le gustaba la poesía: “Enseñar algo intangible como si fuera aritmética es absurdo”. Ahora, Sofía Castañón está, palabras textuales, “en barbecho:  “la poesía, es un formato en el que hace falta distanciarse y ahora mismo la realidad está siendo tan poderosa  que el cabreo nos nubla un poco”.

***Mosto, caña y conversación sobre sorprendentes clases pre parto y sorprendentes normativas municipales  en Toma 3 (Gijón)

**Curiosidades familiares, es hija de Laura Castañón (‘Dejar las cosas en sus días‘), a la que entrevistamos en julio.

¿Cómo definirías tu estilo a un nuevo en esto de la poesía?

     Al final, que lo que quiera contar, adquiera forma de poema o de relato o de guión en mi caso es un poco fortuito. A mí lo que me importa es el contenido último de aquello que estoy queriendo contar. Si algo se mueve por dentro entonces está funcionando. Me cuesta hablar de estilo, aunque cada vez me importa más que las cosas se entiendan y que no se quede en la superficie estética. Me preocupa que en el esteticismo poético se nos olvide lo que estamos contando o que incluso no se esté contando nada. Entonces bueno, mi aspiración, y no sé si eso podría ser también mi aspiración estilística, es transmitir, contar algo de verdad. Hay una diferenciación entre poema y artefacto que hace Chantal Maillard que define el poema como un insecto y el artefacto como aquello que recubre al insecto. Bueno pues yo aspiro a poder llegar a transmitir y que se entienda ese insecto, por decirlo de alguna forma.

Estás llamando insecto a la poesía…

     Sí, podría ser un animalillo invertebrado que luego lleva una serie de caparazones. También está bastante bien una definición que se puede extraer de la obra de Wislava Szymborska, que habla de la cebolla como algo que lleva muchísimas capas, un ser tremendamente privilegiado frente a nosotros, que tenemos que conformarnos con nuestra piel y nuestros huesos y nuestros músculos, y qué rollo ¿no?. Yo creo que tanto la del animal invertebrado con sus caparazones como la de la cebolla pueden definir bien no sólo la poesía sino la comunicación en general, o lo que tendríamos que entender como comunicación.

<<¡Pues así me puedo liar en todas las preguntas!, ya lo siento. No, no, genial>>

¿Es autobiográfica tu poesía?animales interiores

     Sí se me conoce a través de mis poemas pero no por los hechos sino a través del pensamiento, que creo que es lo que mejor nos define, lo que pensamos. Evidentemente también lo que hacemos, pero no las vivencias anecdóticas puntuales. Pablo García Casado tiene varios libros de poemas hiper recomendables y él utiliza voces que no son la suya, diferentes personajes: es una mujer, o es un anciano en primera persona que duerme en un cajero de un banco. Quiero decir, que la poesía sí que tiene que tener verdad pero no una autobiografismo fiel a la propia vivencia. Si yo digo, como me ocurre con mi primer y súper ingenuo poemario que publiqué, “no soporto la puta manía que tienes de no bajar la tapa del váter”, no es verdad, a la persona a la que se lo estoy diciendo, que es mi pareja, no hace eso. No es autobiográfico, pero claro que es de verdad y claro que tiene que ver conmigo. Entiendo que hay corrientes como la de David González, que respeto y admiro mucho y a quien debo muchas cosas, que habla de poesía de no ficción, y me parece muy respetable y es la clave de su poesía y de su narrativa, pero no creo que siempre tenga que ser así y, desde luego, si es así genial, pero no es necesario que sea así. A veces cuento cosas que pueden parecer de una persona mucho más terrible de lo que soy. No quiero que se interprete que cada vez que hablo algunas acciones las he realizado yo. En la literatura, a veces para entendernos mejor, tenemos que ficcionalizar. La verdad tal y como sucede a veces es muy difícil de comprender o es muy inverosímil o no funciona.

<<Hoy no me levanté con síntesis. A veces hay que extenderse para entenderse bien ¿no?>>

¿Qué te lleva al boli o al portátil y escribir?

     Que escriba es un accidente y una consecuencia totalmente lógica  de la pasión que siempre me han inculcado por la lectura. Pasión porque lo que me encontraba en la literatura me apasionaba la mayor parte de las veces, también había cosas que no me interesaban, y el hábito, porque en mi casa siempre se hizo, la casa de mis padres estaba llena de libros  y mis padres, cuando tenían tiempo libre, era a lo que se dedicaban, a leer. Entonces si igual se hubieran dedicado a la física cuántica o al automovilismo mis hábitos ahora serían otros. Esos fueron los que me dejaron en herencia y la pasión me la dio la propia literatura. Escribo por eso, porque a veces tienes la necesidad de comunicarte con aquello que te apasiona.

Y hoy en día, ¿qué momentos, qué situaciones te llevan a ponerte escribir?

     Bueno, pues eso que se dice de que la inspiración te pille trabajando yo lo creo a pies juntillas y de la misma manera a vlanocheasi-246x300eces llega una idea feliz y puede ser un verso o no ser nada. Lo que acabas componiendo a veces surge de la nada y a veces puede surgir del cine. Por ejemplo, un poema al que vuelvo muchas veces y releo, lo suscitó el estar viendo el documental ‘Resistencia’ de Lucinda Torres. Creo que la poesía está en todas partes, en una conversación  con mi abuela o en lo que veo. Ahora mismo la realidad es tan poderosa que estoy viviendo un barbecho no feliz pero no diría que infeliz en el que no estoy escribiendo  nada, y tampoco pasa nada. La realidad es tan terrible que apetece más hacer twitters cabreados.

Qué pena ¿no?, que tal y como está el panorama te quiten las ganas de escribir ¿no?

     Tampoco es que me quiten las ganas, en mi caso también, si me dedicara a un formato más periodístico estaría más activa pero como lo mío es la poesía, es un formato en el que hace falta distanciarse y ahora mismo la realidad está siendo tan poderosa  que el cabreo nos nubla un poco y me veo con necesidad de espacio para poder adquirir una perspectiva de todo lo que ocurre, que probablemente también se junte con lo vivencial propio, con la etapa vital, bebé o lo que sea. Pero sí, ahora mismo valoro tanto el momento en el que puedes comunicarte en público, emitir un discurso y tal, que considero que hace falta pensarlo, no tanto porque de miedo el poder de las palabras, como por responsabilidad del poder de las palabras.Y estaría bien tener una idea clara de todo este batiburrillo que no deja a veces tener las ideas claras. Vamos, barbecho, por resumir.

Desde 2006 llevas publicando. Hablan de tu madurez, ¿tú cómo lo ves?

      No sé muy bien qué es la madurez. A veces pienso que es un constructo y que nos vamos apañando con eso a medida que cumplimos los años porque a veces ni maduramos y otras veces sí nos sentimos maduros. Al final tiene más que ver con el carácter y con alguna experiencia puntual que te va ocurriendo. Creo también que muchas veces en las reseñas, lo que se dice de los libros y sobre todo en poesía, a veces lo que hay es mucha generosidad lectora y que agradezco profundamente, y que yo a veces también practico. Por otra parte hay un conjunto de lugares comunes a los que acudimos. Creo que la crítica ha desaparecido en su sentido estricto o que está más bien a punto de reaparecer en condiciones, o eso espero. Creo que ha sido tanto para bien como para mal, osea, que a veces, yo misma, nos relajamos acudiendo a una serie de estándares, de constructos, de lugares comunes al igual que acudimos a las categorías para hablar de novelas de ficción por ejemplo, y acabamos colocándola en novela negra o ciencia ficción cuando los matices serían mucho más ricos, mucho más explorables.  Hemos asumido que si vas sacando libros y no quieres decir que es una porquería, probablemente dirías que el autor está madurando. Con esto no quiero decir que no está conforme con lo que se haya podido decir de lo que escribo pero me cuesta, como no tengo muy claro qué se entiende por madurez, qué debería de ser, me cuesta hablar de madurez. Cada vez me surgen más dudas, cada vez me siento menos libre, y más libre de otra manera cuando escribo. Y no sé si eso es madurez pero voy notando el peso de las circunstancias y el peso de las cosas que rodean el propio acto de escribir. Eso no sé si es madurez o no. Tampoco sé si se refleja bien en lo que escribo porque escribo según me apetece. Me tomé escribir como un oficio cuando estuve becada porque consideraba que tenía que ser así además y bueno funcionó muy bien, aunque como oficio también le quita mucha verdad al asunto.

<<Prometo ser más corta a la siguiente. No tranquila, mientras esto lo esté registrando>>

¿Por qué pasaste del castellano al asturiano? Me imagino que es la pregunta típica.Sofía Castañón _ portada.indd

     No, tampoco es tan típica. Me he dado cuenta de que hay quien te pregunta por el idioma asturiano como si el resto no existiera y viceversa, salvo fuera de Asturias que siempre tienen más curiosidad. En Asturias la cosa se ha polarizado mucho. Sí es verdad que cuando empecé a vivir fuera de Asturias descubrí que el impulso que tenía por expresarme en una lengua natural en mí, afectiva, emocional, era bastante más fuerte de lo que yo creía cuando vivía aquí. Por eso surgió, pero no me he pasado porque sigo escribiendo en lengua castellana, que es en la que tengo una formación académica, de la otra no tengo esa formación, pero sí que de vez en cuando el poema encuentra la manera de aparecer en asturiano, poema, mensaje o lo que sea, y no tiene nada que ver con que sean cuestiones más paisajísticas o rurales o de mi infancia lo que escriba en asturiano. El último libro en asturiano no va sobre eso. No creo que el asturiano tenga un uso rural, paisajístico, tradicional, o no en mi caso, y creo que es una lengua que me permite  acercarme también desde el gusto por las palabras de quien está jugando. El castellano, como es un uso más frecuente, lamentablemente, tiene un uso más funcional, lamentablemente también, no me permite la misma sensación con las palabras como me permite el asturiano, cuyo acercamiento es coloquial, afectivo, y que algunas veces también más técnico, pero mucho menos, entonces me puede enamorar mucho más de las palabras en asturiano que eso en poesía es un puntazo claro. Y no me pasa solo a mí, es una idea que ya han explicado otros poetas como Martín López Vega.

La sonoridad influye ¿no?

     Sí, su fonética, su significación, la difícil traducción a la lengua castellana o a otras. La sensación de que hay una realidad que solo puedes contar con esas palabras y que en mi caso, como en el de mucha gente, también es una decisión afectiva, emocional, pero bueno, esas palabras me sirven para hablar de cuestiones de actualidad como la guerra de Siria o para hablar de lo que sea, no sólo de lo bien que estaba mi güelu en la braña. Sí que me preocupa un poco esa vinculación por defecto que quizás parte de mi primer libro por ahí, pero solo parte. En ambos poemarios lo he tenido muy claro, utilizar la lengua asturiana es utilizar la llingua, no hablar de una realidad u otra.

¿Qué aprendiste en la Residencia de Estudiantes?

     Aprendí muchísimo de Historia. Aprendí mucho, sobre todo que existe el estudio de la Historia desde lo social y que esa aplicación sirve para todo y que el estudio de todo ha de ser desde lo social. También aprendí bastante del conjunto de las instituciones de cómo dicen que son y cómo son luego. Leí muchísimo, así que aprendí un montón. Quizá de lo que menos aprendí fue de Literatura, y eso está muy bien.

<<Me recuerda a un Erasmus eso último.  Sirve muy bien el símil, pero sí es verdad que yo sí me tomé mi beca como un trabajo.Ei, que yo mi Erasmus también ¿eh?. Quiero decir, es que esa frase puede parecer que los erasmus están haciendo cualquier otra cosa, el tópico y como no creo en ese tópico en los erasmus tampoco fue lo que ocurrió a mí.>>

      Me lo tomé como un trabajo por primera y única vez en mi vida porque bueno, lo que sí que es verdad es que fue un honor y un lujo, un lujo  que se paga con dinero público que creo que era algo que al menos los compañeros en general y yo también teníamos muy presente. Todos los que estábamos becados y que teníamos una responsabilidad, no digo deber porque suena a rollo pero sí una responsabilidad alegre que cumplir y es que están haciendo una apuesta por ti y estás teniendo una posibilidad. Lo que hacen es alojarte allí y mantenerte, no te dan ningún tipo de cuantía económica pero te tratan muy bien. También aprendí mucho sobre actos protocolarios y cómo se gestionan ciertas partidas públicas y que no debería ocurrir así y aprendes bastante de ética porque te ves en situaciones en las que de repente la ética te despierta. Aprendes a decir que no cuando crees que las cosas no se deberían de hacer así, aunque a veces decir que sí te vendría mucho mejor. Y aprendí, claro, a valorar más lo que yo valoraba entonces: la investigación, el trabajo no solo que se hace desde la cultura y la creación sino desde la investigación, que sin eso no vamos a ninguna parte por más que ahora muchos se empeñen en hacernos creer que sí. Y es un dolor, sabiendo cómo trabajan los investigadores, cómo se les está tratando.render-204x300

En tu espacio de La Radio es Mía dirigido por Pachi Poncela en RPA intentas acercar los viernes la poesía. ¿Qué tiene de guapo que la gente todavía no se ha enterado? ¿Pesa todavía ese tópico de que la poesía es cursi?

    Debe persistir cuando hoy mismo leo a alguien como Arma X decir, querido y admirado amigo, que no sabe nada de poesía, pero sus letras, las letras de Arma X, utilizan todos los recursos poéticos que yo conozco y los utiliza bien y transmite. También usa el diccionario de insultos, vale, pero lo usa bien. Es decir, sí que debe tener cierto velo de cursilería la poesía cuando quienes utilizan todas estas herramientas creen que no están en ese ámbito.

¿Qué tiene de guapo la poesía? Que cuando funciona, y funciona en muchos más sitios que en un poema, se nos queda, la repetimos, nos gusta. Cualquier chiste que lo que haga sea jugar con el lenguaje tiene que ver con la poesía, cualquier discurso social o político que realmente nos conmueve tiene que ver con la poesía, cualquier uso de la palabra que hace que la recordemos tiene que ver con la poesía. Home, eso ye guapísimo.

Tú impartes talleres de poesía. ¿Cómo se aprende?

     No enseño poesía, enseño a perderle el miedo a la forma del poema y con eso me conformo realmente.

A desaprender lo que nos enseñan en la escuela, que la poesía es un rollo ¿no?

     Sí, que muchas veces se genera desde los propios poetas y desde los estudiosos de la poesía. Ahora, yo creo que los cimientos están en lo académico, en lo que te han ido transmitiendo y que luego la educación ha machacado. Nos lo enseñan como algo súper estructurado y súper rígido, y a la hora de la verdad un soneto no es bueno porque ha conseguido esa métrica. Un soneto es bueno cuando es bueno. Al final te lo hacen estudiar como una operación matemática y eso no puede tener ningún interés porque ese método solo sirve para restar. Aplicar la aritmética a algo que no es tangible de alguna manera es un absurdo, por eso es normal que no guste. A mí en el cole no me gustaba.

La trama de una novela  te lleva a un fin. ¿Cuándo decides que un libro de poemas, ha finalizado?

     Hay muchas maneras de entender un poemario. Maneras que conviven. Lo puedes ver como una colección de poemas o como un relato interno. Supongo que es más claro cuando concibes ese relato interno dentro del libro. A veces lo ves a posteriori. Creo mucho en la reescritura. Darlo por finalizado es cuando consigues distanciarte y has conseguido establecer un diálogo más distante con aquello que has escrito. Cuando además te has rodeado de sospechosos habituales y cómplices que también han dialogado con aquello que has escrito y te pueden decir si tiene o no que ver, si hay cohesión. Imagino que coherencia y cohesión serían dos términos deseables para poder decidir que un libro es un ser vivo en sí mismo, algo que entra en conflicto con frases como “uno siempre está escribiendo el mismo poema”, que también es cierto. Entra en conflicto aunque también son verdades que conviven bien. Además, esto se lo leí a algún amigo o amiga hace no mucho, “menos de cinco contradicciones en uno mismo es dogmatismo”, así que imagino que cuando escribes has de tener también esas contradicciones y que convivan bien entre ellas.

<<Qué excusa tan buena, excusa para bien quiero decir. Sí, tiene algo de alivio también porque ahora mismo vivir con contradicciones es absolutamente inevitable, lo bueno es saber convivir con ellas, y yo creo que con aspirar a conocer tus propias contradicciones ya está bien >>

En la anterior te preguntaba por cómo enseñas poesía, y a ti, ¿qué te gustaría aprender?

     Yo en los talleres aprendo muchísimo. Primero porque te sirve para ordenar tus propias ideas, no solamente repetir aquello que has aprendido sino intentar aplicar aquello que de alguna manera tienes más inconsciente pululando por ahí. La ordenación de las propias ideas ya es un aprendizaje, pero mucho, mucho mayor que ese son las interpretaciones, las dudas, las preguntas que surgen cuando compartes un conocimiento adquirido y procesado, auto procesado, y los dilemas que te plantean y que en verdad te cuesta dar respuesta además, porque por un lado hay que apoyarse en ciertas normas pero por otro, sobre todo cuando hablas de literatura y de creación , cuesta tanto y da tanta pena lo categórico. A saber primero qué tipo de idea estás haciendo desechar a alguien, que seguro que era una idea muchísimo más estupenda de lo que se te ocurriría nunca a ti  y que además puede funcionar. No sabes cuánto estás vallando el campo cuando impartes un taller. Siempre aprendo mucho de mis alumnos y mis alumnas. kansas-174x300

Y aparte de en los talleres, como poeta, como escritora, ¿qué crees que tienes que mejorar?

     Creo que tengo que leer más, que escuchar más y que pensar más.

¿Qué se te pasa por la cabeza cuando se te considere, abro comillas, “una de las voces  más interesantes del momento”? ¿A qué te suena? ¿Hay un riesgo ahí?

     Tiene que ver un poco con lo que te decía antes, que se recurre a lugares comunes. Pues por un lado es agradable claro, por otro temes que se acabe convirtiendo en eso, en “una de las voces más interesantes” y no pasar de ahí, tampoco pasa nada por no pasar de ahí por otra parte. Te preguntas si es verdad, por eso, porque es un lugar común, o porque es generosidad de quien lo cuenta. Y te condiciona cuando escribes, eso sí es verdad. La libertad que tienes en el primer libro no la vuelves a tener nunca más. La primera vez que consideras que algo está cerrado y se publica no tiene ninguno de los condicionantes de los que esos pasos van a ir llegando con el tiempo. También creo que “interesante” es una palabra muy apañada igual que hay críticos de cine, no voy a decir quien, que cuando se les pasa un corto o algo así, tienen una palabra cuando no quieren ser crueles que es “inquietante”. “Interesante” e “inquietante” son palabras muy amplias.  

Poesía visual. Háblame de esto.

     La poesía siempre genera imágenes, y si no otro tipo de sensaciones que podríamos traducir a imágenes. Para entendernos podemos hablar de Chema Madoz, por ejemplo. Yo he compuesto video poemas porque es un lenguaje que me interesa. Me gusta el cine no verbal, la narrativa audiovisual no verbal. El atractivo claro que tiene es que puede suponer un acercamiento a la poesía, sobre todo en chavales, en adolescentes que precisamente por lo que hablábamos de cómo se enseña la poesía en los coles pueden ver que el lenguaje poético tiene una significación mucho mayor y que es más abarcador que aquello que ven el cole.

¿Te gusta dedicar poemas? Y si es así, ¿a quién le dedicarías un poema envenenado?

     No sé si me gusta o no dedicar poemas. Tengo pocos poemas dedicados. Surgieron de un primer impulso o de que releyendo descubrí que le debía a esa persona la idea última de un poema. No suelo componer poemas con una idea predeterminada. Por lo tanto, escribir uno envenenado de una manera predeterminada me costaría mucho. Creo  además que el acto de la escritura debe de tener generosidad y amor, no dedicárselo a quien no se lo merece. Si tuviera que hacerlo los protagonistas serían aquellos que nos están llenando de veneno, aquellos que nos están haciendo desear mal. Yo no era una persona que deseara mal a nadie, no por bondad, por educación. Ostras se lo están currando para que al menos no tengamos empatía con el dolor, o con la desgracia de algunas personas, porque generan tanta, porque han demostrado que hay tipos de clases, se han empeñado tanto en decirlo que venga, hay tipos de clases con los que me compadezco y con los que no. Vamos, que a mí Cristina Cifuentes no me da ninguna pena. Y es muy jodido que te despierten ese tipo de sentimientos, que yo hace unos años no tenía. Te vuelven ruin, te vuelven ruin. Hace tiempo que no voy a yoga…

    

    

    

 

 

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